19 febrero 2009

The Wrestler: Más de una resurrección.


Cuando se habla de esta película, siempre se añade, ya casi como coletilla obligada, el tópico de que The Wrestler supone la resurrección de Mickey Rourke. Yo personalmente lo pongo en duda. Mickey Rourke llevaba en el limbo muchos años, pero ya quisieran otros actores menos afortunados (o con menos oficio) vivir en el limbo profesional en el que ha estado Rourke. Ha trabajado (en la sombra) con Terrence Malick, Robert Rodriguez se acuerda de el cada vez que puede, y salvo en 2007, ha encontrado trabajos destacables durante todos los años de la presente década. Hay muchos otros que tras pasar por los mismos problemas que Rourke con las drogas y el Alcohol se han queado relegados a la televisión o a producciónes de muy baja estofa. Por citar algunos, se me ocurren Michael Paré o Michael Biehn... y no cito a Michael Madsen por que le veo más cercano a Mickey Rourke, y le va bien con Tarantino. (si alguien empieza a notar un patrón en todo esto que estoy escribiendo, que no dude que es por que ya tocaba el copazo de las doce!) Por eso, más que una resurrección profesional, creo que se trata de una resurrección en su vida personal, que no nos debería afectar a la hora de juzgar su trabajo. A posteriori, y con la recolección de premios que lleva, es más que probable que su carrera se vea relanzada, pero eso no lo veremos hasta dentro de algún tiempo.

Sin que se me entienda mal, la resurrección más esperada en The Wrestler era la de su director, Darren Aronofsky. Se que solo tiene cuatro películas en su haber, pero muchos, tras las cotas alcanzadas con un estreno como Pi, y un segundo titulo como Requiem for a Dream, no esperábamos el jarro de agua fría que supuso The Fountain. Fue un titulo que se hizo esperar más de lo normal y cuando por fin accedimos a el, envuelto en un halo de película de culto antes de su estreno, la realidad se antepuso ante nosotros, haciéndonos ver lo que no era más que el tercer titulo de un director joven y sin el freno que suponen los, por otro lado, lógicos fracasos. Es por ello que hablo de resurrección, ya que Arnofsky abandona todo el artificio visual del que se había envuelto, y nos presenta una historia sencilla pero muy dificil de contar, con el pulso narrativo de sus primeros títulos, y sin renunciar a la proximidad de los personajes.

The Wrestler es la historia de un perdedor, y para un actor que ya ha adaptado a Bukowski, no se trata más que de volver a aguas conocidas. Rourke se aprovecha de su experiencia pujilística y de su pasado en el arroyo, para mostrarnos un personaje acabado pero en lucha continua. Su lucha fuera del ring es la más humana y la que más tiempo en pantalla acapara, aunque las escenas deportivas se utilizan de manera que acentúan y complementan todo lo que hemos vivido junto a Randy. Por eso no puedes evitar que se te ponga la piel de gallina al verle subir al cuadrilátero con Sweet Child O'Mine de fondo, por que sabes todo lo que hay detrás y lo que esta apunto de ser ganado y perdido. Se trata de una historia, que partiendo de un personaje desposeído de todo (en lo material y en lo espiritual) es capaz de ofrecer también todo... Pasas por todas las emociones posibles durante el metraje, y terminas totalmente estremecido. Sin artificios, sin cgi, sin trucos, The Wrestler es humana y real, y eso se lo debemos a Rourke, pero mayormente el resultado es obra de Aronofsky (vale, y de su apretado presupuesto).


The Wrestler se cuenta entre los estrenos en nuestro país del 20 de Febrero.

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17 septiembre 2006

Losers(III): Marion Silver (Requiem for a Dream - 2000)

Atención a los Spoilers: Como explique al principio de esta serie, espero llevar a cabo un repaso de los perdedores que mas me han llamado la atención en esa segmentación tan arbitraria en la que baso la web: El cine independiente norteamericano. Si no has visto la película que voy a reseñar o aun habiéndola visto, tienes en mente revisitarla en breve, no leas este artículo. Simplemente guárdalo en ‘favoritos’ para poder ponerme a caldo una vez asimilada la obra en cuestión. Gracias.

Si algo puede extraerse de Requiem for a Dream es que la droga no es divertida. Ni se va sobrado de material como en Fear and Loathing Las Vegas, ni se sale airoso y te conviertes en exyonki en un par de días como en Trainspotting. La droga puede hacer de ti un perdedor con esperanza, que si cabe es la versión poco realista del perdedor al uso. Lo peor de lo peor, vamos.

Aunque Requiem for a Dream ofrece una pequeña galería de personajes dignos todos ellos de formar parte de esta sección, he preferido centrarme en el interpretado por Jennifer Connely, ya que a priori ella no debería estar ahí. Marion Silver viene de buena familia, y se viste, se habla y actúa como alguien que no pertenece a ese mundo, pero en su camino se cruza el amor, fuente de grandes desdichas en general y de decisiones mal tomadas en este particular.

Como decía, en este caso y en el de muchos otros ejemplos, la droga genera el anhelo suficiente para seguir consumiendo. La adicción es el problema físico pero la esperanza es el problema psicológico. Marion tiene la ilusión de diseñar ropa y tener su propio negocio, y en principio es la droga, mediante su lucrativo distribución, la que le va a proporcionar una base para que se cumplan sus sueños, pero en ningún caso se plantea renunciar a su dosis de irrealidad e intentar dejar de consumir. Es su sonrisa al final del film, la que nos da la clave, de que lejos de acercarse a su meta, va a seguir centrifugada en la espiral en la que acaba de entrar. Sonríe abrazada al dinero que ha conseguido en una sesión de degradación física y mental, por lo que ha emprendido una marcha con difícil vuelta atrás. Parafraseando a un gran filosofo ‘las drogas son asuntos sucios’, pero como casi todo en el cine, quedan bien.

Lejos de considerar a Aronofsky un director gafapastil, creo que es que es un profesional obsesionado por el elemento estético (hasta el punto del plagio) y que seguramente en el futuro va a depararnos historias muy interesantes. Aunque se siguen moviendo las fechas de estrenos por todas partes, el ultimo film de este hombre, ‘the fountain’ ya esta terminado y antes del final de 2006 deberá verse estrenado en los USA. Tras el éxito de Requiem, no veo por que no debería estrenarse en nuestro país poco después.



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